- Algunos niños sienten náuseas. Para minimizar esa posibilidad, deles alimentos livianos antes del viaje, como por ejemplo, derivados lácteos, que provocan menor irritación gastrointestinal. Este es el ítem número uno, para que el niño se sienta bien durante todo el viaje.

- Lleve lápices de colores, cuadernos, libros para pintar, para que puedan hacer una actividad sentados tranquilamente, haciendo uso de la mesita del asiento.

- Si son niños muy pequeños, los adhesivos valen, para que se entretengan pegándolos en cuadernos, libros, hojas.

- Lleve en el equipaje de mano algunos peluches: no deben ser muy pequeños, para que no se pierdan en el avión, ni muy grandes que incomoden.

- Lleve también alguna muñeca preferida de la niña y algunos autitos para el niño.

- La comida que se sirve en el avión no siempre es de agrado de los pequeños. Por lo tanto, solicite al momento de comprar los pasajes, un menú infantil, que suele gustar a todos los niños. Si es un vuelo corto, lleve la merienda que más les guste.

- Si el viaje es largo, ponga algunas gotas de suero nasal en la nariz del pequeño para hidratarla, evitando así que se sienta incómodo por causa del aire seco.

- A bebés y niños muy pequeños, deles mamadera o un chupete al momento de aterrizar, para evitar que el aumento de la presión les cause dolor en los oídos. Los niños mayores pueden soplar un globo, pues eso ayuda.